By Dirk Paessler

By Dirk Paessler

Es extraordinario pensar que la reconversión de los techos de nuestras ciudades ya esta en marcha a nivel global.

Esta semana han ca­ído en mis manos tres singulares análisis sobre distintos tratamientos de las cubiertas de nuestros edificios: 1º Sandro Pozzi, corresponsal de prensa en NuevaYork, publica un sugerente artículo sobre la proliferación de huertos urbanos en EEUU. 2º El novel arquitecto australiano Tim Stephens presenta su trabajo en sobre el Huntington Urban Farm.  3º  Repaso el amplio proyecto de Jean Renaudie para Ivry-sur-Seine (Val-de-marne) en las afueras de París.

Quizás sea una simple coincidencia, pero en la red se respira una interesante inquietud por recuperar, desde nuestro entorno más cercano, una mayor conexión con la naturaleza. Como urbanitas que somos, no queremos despegarnos de los innegables beneficios de nuestras ciudades, pero cada vez somos más los que creemos en la  urgencia de restaurar nuestro nexo emocional con los verdes entornos de nuestra infancia, un retorno a esas raices que seasientan en nuestroscampos pero quenecesitan dela tecnología, los procesos y la actividad que solo se dan en nuestras urbes. Dice Charles Correa que “la ciudad es el lugar de la esperanza, un territorio donde todos hemos ido a encontrar otra vida mejor”. Pero el excesivo crecimiento, la perdida de identidad y valores y las diferencias sociales han terminado alienando esta idea. En el campo, en nuestros antiguos pueblos o pequeñas ciudades uno, por pobre que fuera, no se deshumanizaba. Hoy, en nuestras actuales ciudades, si. Por ello, debemos devolver a la ciudad la sencillez de lo humano. Arquitectos, ingenieros, sociólogos, gestores,… debemos actuar, retomar el camino sensato de las cosas bien hechas, pensadas y realizadas para los usuarios y su comunidad. Dejemos las locuras y excentricidades para el cine y la literatura. Construyamos y regeneremos espacios y edificaciones que anticipen un futuro mejor, cargados de valores y respeto por las personas.

¿Innovadores?. ¿Originales?. En 1920, en su libro de “Los cinco puntos para la arquitectura nueva“ , Le Corbusier ya defendía la terraza jardín como una de las premisas de la arquitectura moderna: “…El hormigón armado es el nuevo medio que permite la realización de una cubierta homogénea. El hormigón armado se dilata mucho. La dilatación causa el agrietado de la obra en las horas decontracción brutal. En lugar de procurar evacuar rápidamente elagua de lluvia, esforzarse por lo contrario, en mantener una humedad constante en el hormigón de la terraza y porello ua temperatura regular en el hormigón armado. Medida particular de protección: arena recubierta por gruesas losas de hormigón, con juntas separadas, en las que se siembra césped.  Arena y raíces solo dejan filtrar el agua lentamente. Las terrazas adquieren opulencia: flores, arbustos, árboles, césped… Razones técnicas, razones de economía, razones de confort y razones sentimentales nos llevan a la adopción de las terrazas ajardinadas como cubiertas…”.

Las terrazas ajardinadas de antaño se han transformado en avanzadas cubiertas vegetales (ver la estupenda iniciativa de Urbanarbolismo). Naturaleza y tecnologia se unifican alcanzando grandes beneficios técnicos y sociales para los nuevos entornos sostenibles:

  • 1. Reducen la escorrentía superficial: Allí donde existen episodios de lluvias intensas y el sistema dealcantarillado puede ser fácilmente abrumado, sobre todo en los meses de invierno. En unacubierta standar de unos 15cm desustrato la escorrentía se reduce alrededor de un 50%.
  • 2. Prolongan la vida útil de la cubierta: La fluctuación de la temperatura durante el día provoca una expansión y contracción que reduce la vida útil de una azotea. Las cubiertas verdes absorben y reflejan el calor, lo queaumenta significativamente su vida. Los techos verdesraramente alcanzan temperaturas por encima de 30°C, mientras que los techos deasfalto negro pueden llegar a temperaturas de alrededor de 71°C.
  • 3. Actúan como aislamiento: Debido a que un techo de vegetación es mucho más frío, menos calor se transfiere a la habitación de abajo y por lo tanto aporta a una menor demanda deaire acondicionado. Po el otro lado, en invierno la vegetación crea una capa que limita el movimiento del aire en la cubierta por lo que mejora su comportamiento térmico frente al frio.
  • 4. Reducen el efecto isla de calor: En general, la vegetación dentro de una ciudad ayuda al enfriamiento dela zona circundante. Al crear una superficie con vegetación, se reduce la temperatura del aire exterior.
  • 5. Mejoran la calidad del aire: 1m2 de cobertura vegetal genera el oxígeno que necesita una persona durante unaño (Darlington 2001), 1m2 decobertura vegetal atrapa 130gr depolvo/año, absorbe CO2, reducen hasta 10db la contaminación sonora.
  • 6. Eliminan gases contaminantes. Científicos de la NASA han descubierto quealgunas especies vegetales son sorprendentemente útiles en absorber gases contaminantes potencialmente dañinos y limpiar el aire.
  • 7. Habilitan espacios urbanos no usados.

Brooklyn Grange a ido unos cuantos pasos mas allá, incorporando nuevas tecnologías a lasventajas de la terraza jardín, creando un productivo huerto urbano que produce beneficios sociales y economicos sobre una cubierta anteriormente  inutilizada y conectando este proyecto con otros tantos similares en la misma ciudad. De este modo, se esta creando una floreciente red de huertos urbanos interconectados  gracias a las redes sociales, lo que a su vez ha originado la proliferación de pequeños mercadillos donde se ofrecen productos frescos y naturales que compran vecinos y negocios locales (en el caso de Brooklyn Grange, con 3.700 m2 de cultivos, abastece a 4 restaurantes locales).

Propuestas como la de Brooklyn Grange apoyan el desarrollo de interesantes entornos autosuficientes e interconectados entre si mediante la social media,  transformando de este modo la gran urbe centralizada en la suma depequeños biosistemas independientes y autónomos;  conjugandose la globalización, comunicación  y tecnologia asociadas a las grandes metrópolis, con la particularización, convivencia y cercanía con la naturaleza y agricultura típicas de los pequeñas ciudades, pueblos o barrios. En EEUU, actualmente se está produciendo un importante fenómeno de proliferación de esta tipología de huertos de proximidad,  lo cual esta permitiendo  la concienciación de los ciudadanos y la multiplicación de mercadillos que los agricultores del barrio instalan sobre el asfalto, recuperando la venta directa de productos sin intermediarios que alteran los precios finales de venta, o incluso potenciando fenómenos tales como el trueque. De igual modo que en la red se comparte el conocimiento y nos beneficiamos de una cultura abierta y gratuita, en estos nuevos nodos de actividad se comparten o intercambian productos de primera necesidad.

 

 

  1. En realidad, uno de los retos que las personas que inician una nueva línea frente a la empresa es el de la adquisición de los clientes a su sitio web.