Abu Dhabi, uno de los 7 emiratos que forman los Emiratos Árabes Unidos, los cuales poseen unas de las reservas más importantes del mundo de petróleo y gas natural, el paradigma de la sociedad basada en energía generada a partir de combustibles fósiles, el territorio de los petrodólares, de los excesos del ser humano y del derroche de materias primas y energía. Pero allí también saben que el petróleo es un recurso con los días contados y que el recurso fácil de basar su economía en la extracción y venta del mismo al resto del mundo puede tenerlos también por lo que han empezado a tomar iniciativas para estar preparados cuando los pozos se queden vacíos.
Paradójicamente, uno de los estados más contaminantes del mundo, ante la futura escasez de petróleo apuesta por el desarrollo sostenible, y en este campo, como un semilla que germina con fuerza en el desierto se encuentra el inabarcable proyecto de Masdar City, la primera ciudad con cero emisiones de carbono.
La ciudad, diseñada por el estudio del gran arquitecto británico Norman Foster, se concibe como un polo de innovación y desarrollo tecnológico, donde las empresas y los proyectos basados en energías renovables podrán encontrar el caldo de cultivo perfecto para testar y validar sus tecnologías a gran escala y en un entorno real. Masdar City se quiere convertir en el centro global líder en investigación, innovación, desarrollo e implementación de tecnologías de energías renovables, para ello se ha creado el Masdar City Institute en asociación con el MIT.
Con una superficie de 6 km2 está diseñada para albergar a 50.000 habitantes (previsión para 2015), combina nuevas tecnologías y métodos de construcción ancestrales para conseguir hacer frente a las adversas condiciones ambientales del lugar en el que está construida, el desierto.
Para lograrlo, alguno de los principales componentes de su Master Plan son los siguientes.
- Se haya orientada de forma que se reduce la radiación solar en edificios y calles y se crean corrientes de brisas nocturnas por su entramado.
- Todos los elementos de la ciudad, trabajo, ocio y hogar se encuentran muy próximos de manera que se reduce el uso de transportes.
- Se ha diseñado una red de calles, plazas y espacios públicos que favorecen la interacción entre sus habitantes y la vida social.
- La ciudad está muy orientada al peatón, con estrellas calles con sombra y con un diseño que permite acceder a la mayor parte de lugares caminando.
Además se llevarán a cabo medidas como cerrar completamente la ciudad a automóviles, favoreciendo, como ya hemos dicho, el transporte a pie y en bicicleta e instalando un sistema de transporte magnético mediante cabinas con capacidad para 6 viajeros.
La ciudad se ha planificado de una manera compacta con estrellas calles y muros perimetrales que la protegerán de los fuertes y calientes vientos del desierto.
En cuanto a la energía que consumirá, el 90% tendrá origen fotovoltaico instalando cubiertas con células fotovoltaicas que aprovecharán la enorme radiación solar que recibirá la zona. El consumo eléctrico de Masdar será de un 50% que la media del resto de EAU.
El reciclaje es una máxima en Masdar City, el objetivo es que el balance de residuos, al igual que el de emisiones de CO2 sea 0, para ello se construirán sistemas de recogida de basuras automáticos y plantas de tratamiento de residuos.
En cuanto al consumo de agua, se consumirá agua desalada (obtenida con desalinizadoras alimentadas por energía solar) reduciendo un 80% el consumo de agua dulce y las aguas residuales serán tratadas para reutilizarlas en regadíos o biocombustibles.
Aunque en un principio (se empezó a construir en 2006) la idea parecía una utopía y ha sufrido importantes retrasos, los primeros edificios de esta ciudad 100% ecológica ya son una realidad y en la inmensidad del desierto ya florece Masdar City.
Fuente: www.masdarcity.ae
